Todo comenzó un 6 de mayo de 2014. Este fue el día en el que abordamos una avioneta de la empresa Air Panama, con destino final Puerto Obaldía.
El viaje se retrasó al rededor de tres horas, por un problema con el asiento del capitán. No obstante me sentí bien atendida por la empresa, ya que nos dieron un almuerzo bastante completo en uno de los kioscos de comida del aeropuerto Marcos A. Gelabert.
Bueno después del retraso llegó el momento de abordar la precaria nave. La avioneta sostenía nuestras vidas y las de 10 personas más como máximo. Me tocó el puesto donde justo ves la ventana en dirección al ala y una de las hélices que nos mantienen volando, y era turbio el panorama al ver todo se veía un poco chamusqueado.
Traté de no pensar mucho en el asunto, y de estar tranquila en el viaje. Por suerte todo fluyó de manera positiva, y pese a la turbulencia que azotaba a la nave, llegamos todos felices y contentos.
La mayor parte de los tripulantes eran colombianos, unos otros indígenas Gunas, y nosotras, las turistas.
Aterrizamos en Puerto Obaldía a eso de las 4 de la tarde, con un sol de esos que solo los que han vivido o vivimos en el trópico, puede soportar.
Aquí vimos presencia militar fronteriza panameña, pero no están ni pendientes de nada si te estás yendo del país.
Fuimos a una oficina donde te sellan el pasaporte, te preguntan algunas tonteras y todo bien.
Luego ahí nos hicimos un grupo con los colombianos que iban a cruzar también hacia sus poblados. Conseguimos un bote para ir.
Este fue uno de los viajes en bote mas intenso que he vivido; nos mojamos todos, el mar estaba bastante picado, agua por todos lados. La verdad era que el bote era muy chico para la cantidad de personas, y en el poblado de La Miel cambiamos de embarcación. La miel es el último poblado panameño, y es una playa muy hermosa, la verdad que nos contaron, porque no tuvimos la oportunidad de visitar y quedarnos, pero bueno caribe es caribe y para donde veas tendrás el paraíso a tus pies.
Finalmente, después de menos de una hora, llegamos a Capurganá, lugar de entrada por esta costa Atlántica en Colombia. La oficina de migración es bastante relajada aquí también, tu buscas la oficina y vas a anotarte, a tu ritmo. Si quieres buscas donde dormir primero y luego te anotas.
Capurganá un lugar para visitar y quedarse, una perla del caribe en todo el sentido de la expresión.
Pero bueno de este lugar escribiré en el próximo post.
Hasta la próxima.....
