lunes, 11 de agosto de 2014

Saliendo de ciudad de Panamá

Todo comenzó un 6 de mayo de 2014. Este fue el día en el que abordamos una avioneta de la empresa Air Panama, con destino final Puerto Obaldía. 
El viaje se retrasó al rededor de tres horas, por un problema con el asiento del capitán. No obstante me sentí bien atendida por la empresa, ya que nos dieron un almuerzo bastante completo en uno de los kioscos de comida del aeropuerto Marcos A. Gelabert. 
Bueno después del retraso llegó el momento de abordar la precaria nave. La avioneta sostenía nuestras vidas y las de 10 personas más como máximo. Me tocó el puesto donde justo ves la ventana en dirección al ala y una de las hélices que nos mantienen volando, y era turbio el panorama al ver todo se veía un poco chamusqueado. 
Traté de no pensar mucho en el asunto, y de estar tranquila en el viaje. Por suerte todo fluyó de manera positiva, y pese a la turbulencia que azotaba a la nave, llegamos todos felices y contentos.
 La mayor parte de los tripulantes eran colombianos, unos otros indígenas Gunas, y nosotras, las turistas. 
Aterrizamos en Puerto Obaldía a eso de las 4 de la tarde, con un sol de esos que solo los que han vivido o vivimos en el trópico, puede soportar. 
Aquí vimos presencia militar fronteriza panameña, pero no están ni pendientes de nada si te estás yendo del país. 
Fuimos a una oficina donde te sellan el pasaporte, te preguntan algunas tonteras y todo bien. 
Luego ahí nos hicimos un grupo con los colombianos que iban a cruzar también hacia sus poblados. Conseguimos un bote para ir. 
Este fue uno de los viajes en bote mas intenso que he vivido; nos mojamos todos, el mar estaba bastante picado, agua por todos lados. La verdad era que el bote era muy chico para la cantidad de personas, y en el poblado de La Miel cambiamos de embarcación. La miel es el último poblado panameño, y es una playa muy hermosa, la verdad que nos contaron, porque no tuvimos la oportunidad de visitar y quedarnos, pero bueno caribe es caribe y para donde veas tendrás el paraíso a tus pies. 
Finalmente, después de menos de una hora, llegamos a Capurganá, lugar de entrada por esta costa Atlántica en Colombia. La oficina de migración es bastante relajada aquí también, tu buscas la oficina y vas a anotarte, a tu ritmo. Si quieres buscas donde dormir primero y luego te anotas.
Capurganá un lugar para visitar y quedarse, una perla del caribe en todo el sentido de la expresión.
Pero bueno de este lugar escribiré en el próximo post. 
Hasta la próxima..... 
los colores de la costa

miércoles, 6 de agosto de 2014

ideas introductorias.


Emprender este viaje, fue una decisión muy pensada, aunque poco elaborada. Estuvo revoloteando en mi mente por algunos meses, y me sentía motivada para salir del confort que me rodea en mi natal y querida Panamá.
Creo que los viajes son grandes maestros, te pueden dar respuestas de situaciones y sentimientos en un plano muy personal, y era lo que inconscientemente buscaba, mucho más allá de estimular la retina, que siempre es una gran motivación al hacer un recorrido. 
Pocos son los escritos, muchos los recuerdos, y sí, estoy muy complacida de haber tomado esta sabia decisión, pese a ideas convencionales que muchas veces aparecen en mi cabeza, tonterías materialistas. Al final tome las riendas de mi caballo y me entregué a las delicias de los atardeceres.
Otra motivación fue mi amiga Belén, lo veníamos hablando hace un año. Y fue ella la motivadora del lugar, porque, aunque el sur siempre estuvo en mi mente, siempre me vi inclinada a recorrer más al norte, es decir, para el lado de América Central, y México. 
A mi parecer fue sabia decisión, porque aunque el mundo siempre estará ahí para nosotros (o al menos no hay ninguna seguridad que desaparecerá en lo que me queda de vida), el sur me parecía un misterio en muchas regiones, y solo tenía una idea de lo que era, sin certeza si ésta era errónea o no. 
Y sí, muy personalmente siento que ha sido importante conocer lo más que he podido que mi continente americano, para conocer nuestra idiosincracia, nuestra tristeza y alegría en común. Somos una sola raza con algunas variantes y muchos inmigrantes, que ya por pertenencia son Americanos. 
Desde los tiempos de la conquista, América ha mutado física y socialmente, y nosotros, somos el resultado de esta revolución.
América es cristiana, es indígena. Española y Quechua a la vez. 
Bueno me despido de esta introducción, para empezar a relatar sobre el viaje, los recuerdos y los sentimientos que pude entender. Fueron 3 meses, para recorrer de manera superficial parte de esta gran tierra fértil, llena de maíz, de fiestas y de gente cálida. 

en el camping, esa soy yo.